Todo comenzó en un tranquilo hogar de Fairfax City, Virginia. El joven Constantine "Coz" Adams escuchaba las melodías familiares de The Legend of Zelda Antes incluso de abrir los ojos, su hermano mayor, cuatro años y medio mayor que él, pasaba horas absorto en aventuras mientras Coz lo observaba, pegado a la pantalla. Aquel ritual infantil despertó algo profundo: una fascinación de por vida por HyruleSus hazañas y tesoros.
El 19 de julio de 2025, esa fascinación alcanzó un hito extraordinario. Tras veinticinco años de coleccionar, catalogar y atesorar, Coz consiguió el... Récord mundial Guinness para la colección más grande de The Legend of Zelda cosas memorables, con un total asombroso de 3,918 piezas en su sótano, una cifra más del doble del récord anterior en poder de Anne Martha Harnes de Noruega.
Coz describe el récord no como una celebración triunfal, sino como el momento para revelar discretamente su logro. "Era solo una meta", compartió. "Algo desafiante. Ahora es mi momento de presumirlo".
Una colección forjada por la pasión y la persistencia
La aventura comenzó en serio durante la adolescencia de Coz. A los dieciséis años, empezó a coleccionar juegos desde la NES hasta la PlayStation 2. Vendió muchas de estas primeras adquisiciones en eBay y usó las ganancias para financiar su búsqueda de juegos de Zelda. Un punto de inflexión crucial se produjo en 2012, cuando un intento fallido de comprar un gran lote de juegos de Zelda... amiibo Los anuncios en Craigslist alimentaron su determinación de encontrar cada pieza relacionada con Zelda.

Cuenta que durante años revisó a diario sitios de subastas y redes de coleccionistas. Cuando encontraba algo raro, sabía actuar con rapidez. La emoción residía tanto en la búsqueda como en la adquisición. Para 2019, su atención se centró únicamente en objetos de recuerdo de Zelda, y en dos años solicitó la inscripción en Guinness World Records, presentando la documentación de los 3,918 artículos y recibiendo respuesta en cuestión de semanas, en lugar de los meses que esperaba.
Un santuario en el sótano para Hyrule
El sótano de Coz se erige ahora como un vibrante homenaje al universo de Zelda. Cada superficie cuenta una historia, desde amiibo y cartuchos de juegos, ropa, figuras de peluche, relojes de arena promocionales y coleccionables de edición limitada. Entre los artículos más preciados se encuentra un juego de bloques de construcción Exin Castillos sellado para Ocarina of Time, un letrero antiguo de lucita que muestra Linksu rostro y los relojes de arena promocionales atados a Phantom HourglassLos más raros de todos son tres pergaminos exclusivos del concurso lanzados exclusivamente en Australia, de los que se sabe que existen menos de treinta ejemplares de cada uno.

A pesar de los innumerables artículos oficiales en su colección, el favorito personal de Coz no es algo que se pueda comprar. Construyó una máquina de garras entera con la temática de... LinkEl despertar, el primer juego de Zelda que jugó en solitario. Le llevó un año entero completarlo. Una Raspberry Pi en su interior reproduce música tanto del original de 1993 como de la nueva versión de 2019, controlada por un mando original. Nintendo Controlador: un ingenioso homenaje al juego que encendió la chispa de todo lo que vino después.
La familia, la comunidad y el corazón de la búsqueda
La historia de Coz siempre gira en torno a su familia. Aprendió a amar a Zelda observando a su hermano. Ahora sus hijos Lucas y Elaina disfrutan de la aventura en primera fila. Su esposa Amanda apoya su dedicación, riéndose de que su sótano esté lleno de tesoros de Zelda, pero orgullosa de su pasión. Sus padres admiran la distribución y la organización, y llaman al espacio "un museo dedicado a Zelda". Su hermano Eric disfruta buscando objetos raros para sorprender a Coz, asombrado por el crecimiento de la colección.
No fue hasta que su hijo hojeó el libro Guinness de los Récords Mundiales que Coz se dio cuenta de que él también podía formar parte de ese mundo. Presentó su solicitud, y ahora el récord sigue vigente: un reconocimiento tangible a años dedicados a perseguir un sueño.
Aunque casi se le acaba el espacio, Coz no ha terminado. Para él, coleccionar sigue siendo más que un pasatiempo: se trata de nostalgia, familia, creatividad y las historias que cada pieza representa. Lo que empezó con una Game Boy y... LinkEl despertar se ha convertido en una leyenda por sí sola, y la gran aventura de Coz no ha terminado: simplemente está alcanzando nuevos niveles.



















